Equilibrio

Colombia, una población que envejece

Por. Carlos H. Lerma Agudelo
Médico Director
Centro Asistencial Especializado Plenitud Otoñal

Con más de 40 millones de habitantes, Colombia vive actualmente una rápida transformación demográfica. El acelerado crecimiento de su población a mediados del siglo XX se convierte hoy en un escenario caracterizado por un rápido incremento de la población mayor de 66 años, la cual ha pasado de 600.000 personas en 1950 a mas de cuatro millones en el 2005. Se espera que para el 2020 esta población supere los 6,5 millones y será de 15 y medio millones en el 2050. La profunda modificación en las tendencias demográficas requiere que se le  preste atención para el desarrollo futuro de la sociedad.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el mundo hay 600 millones de personas mayores de 60 años, y se estima que para el 2050 esta cifra se haya triplicado.

Este incremento de los adultos mayores en nuestro país está ligado a la baja de la mortalidad y al aumento de la esperanza de vida, que al 2005 estaba en 73.23 años. Para los hombres era del 70.34 y para las mujeres del 76.27. Las razones del aumento de la esperanza de vida obedecen a los avances en medicina preventiva y curativa, al descubrimiento de medicamentos y a las vacunas existentes, entre otras razones. Lo anterior plantea unos retos enormes para los sistemas de salud –hoy estructurado alrededor de las EPS, las EPS-S y los servicios en la red pública hospitalaria para la población que no está en ningún régimen de aseguramiento– y pensiones.

El envejecimiento genera cambios importantes en el estilo de vida de la población y repercute, significativamente, en el volumen y distribución de la carga de enfermedad. En Colombia la mayor pérdida de años de vida saludable por persona, la generan los menores de cinco años y las personas mayores de 60 años, lo que ubica a estos grupos en una situación de prioridad para la formulación de estrategias de atención y prevención.

Colombia, de ser un país de “niños” con crecimiento acelerado de su población menor de 15 años, se está pasando a una nación progresivamente vieja, con desaceleración del crecimiento demográfico en los próximos 50 años. Se pasó de una relación de 3 menores de 5 años por cada mayor de 60 años a mediados del siglo XX, a una de 3 mayores de 60 años por cada menor de 5 años en el 2050. Esa extensión de la vida humana exige la redefinición de fronteras generacionales.

Por otra parte, es necesario considerar la mayor longevidad femenina o las diferencias de género en términos demográficos: en Colombia la mujer tiene 6 años más de esperanza de vida que el hombre y participa con un 53% entre la población mayor a 60 años.

Estas tendencias hacia el envejecimiento de nuestro país generan nuevos retos que deben enfrentar los gobiernos nacionales y locales, entre ellos orientar el accionar de políticas en materia de salud y seguridad alimentaria, fortalecer las redes de apoyo social, estudiar la viabilidad financiera de las pensiones y promover programas de entrenamiento para todos los profesionales de la salud, sobre el diagnóstico y manejo de las situaciones relacionadas con el proceso del envejecimiento. Estos cambios tienen incidencia en la organización social, en los valores y normas de compartimiento individual de la familia; tiene implicaciones en el campo socioeconómico y en los sistemas de educación, salud y seguridad social, y, finalmente, en las tendencias de consumo, en los modelos empresariales y en su objeto social.

 

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