Nutrición

La educación empieza por la lonchera

Destacado: Nuestra salud depende en gran medida de lo que comemos. Por ello, es primordial educar a los niños sobre cómo alimentarse de forma sana. La lonchera escolar puede ser la cartilla que infunda principios y cree hábitos de alimentación saludables.

Roscón, papitas, salchipapas, perros, malta, yogur y gaseosas. No es una plaza; es la tienda escolar de un colegio. Y el menú sigue: panzerottis, tortas de carne, pastel de pollo, queso o arequipe…

Pese al cuidado que se pueda tener con la alimentación de los menores en casa, la dieta, a la hora de las loncheras, puede estropear definitivamente la salud de los niños. Por ejemplo, Daniel, un pequeño de siete años, lleva a su escuela una malta y un sánduche hecho en casa. Ánderson, su compañero, lleva un paquete de papitas de limón y una cajita de jugo. Cada uno podría estar ingiriendo más de 600 calorías en un recreo, cuando la recomendación para su edad no excede, en promedio, las mil 200 diarias.

Por ello, es preferible evitar los productos empacados, como las galletas o las papas fritas, ya que tienen altos contenidos de grasas saturadas. Del mismo modo, aunque haya jugos que se venden con la etiqueta de ‘naturales’ y en porciones que parecen adecuadas para los niños, muchos de ellos traen químicos y azúcares agregados.

Epidemia de gorditos

Hace unos años se creía que los bebés y niños rollizos eran saludables. Aunque esa época ya pasó, el incremento en la ingesta de comida “chatarra” ha llevado a que se aumente el porcentaje de niños y adolescentes malnutridos. En Colombia, 5,2 por ciento de los niños menores de cinco años tiene sobrepeso y un gran número de ellos pertenece a hogares cuyos padres son profesionales y trabajan.

Pero no solo se trata del número de calorías que deban consumir. Cuando los menores comen productos chatarra corren riesgos de desarrollar obesidad, anemia, estreñimiento y una serie de problemas digestivos que acarrearán toda la vida. No hay que olvidar que la obesidad y el sobrepeso se relaciona con enfermedades como diabetes, riesgo cardiovascular, apnea y hasta depresión.

En los colegios es donde más se evidencia la ingesta de comidas poco saludables por parte de los estudiantes. Esto se debe muchas veces a la falta de tiempo por parte de los padres para prepararles loncheras más nutritivas y balanceadas.

Como todo empieza en casa, es importante que los padres enseñen a sus hijos, con el ejemplo, a alimentarse bien, con productos lácteos, frutas naturales, cereales y frutos secos.

Incluso se ha vuelto común encontrar niños menores de 10 años que sufren de gastritis y acidez, fruto de una alimentación basada en paqueticos. Esa falta de tiempo podría resultarle cara en un futuro. Tal y como asegura la nutricionista y dietista Lina Valencia: aunque los niños no presenten siempre síntomas derivados de su mala alimentación, cuando crezcan podrían derivar en diabetes, hipertensión, problemas de colesterol y triglicéridos, entre otros.

Recomendaciones

Los papás deben tener cuidado de alimentar de manera adecuada a los menores. Por ello, la especialista Valencia, sostiene que “para que los niños tengan una buena alimentación en la edad escolar, es importante que cuando estén en la primera infancia les enseñemos a comer de todo, para que ellos aprendan a distinguir sabores y a gustarles todas las preparaciones”.

Al momento de prepararles la lonchera, Valencia propone que a los niños se les empaquen comidas coloridas, de forma que sean más llamativas.

Así, no habrá inconveniente cuando al niño se le empaque en la maleta una lonchera con frutas, sánduches o cualquier comida hecha en casa. “Si hablamos de que los niños están consumiendo entre uno y dos refrigerios, tendríamos que pensar en alimentos más nutritivos, como frutas, alimentos llenos de proteína, como el queso, que les sirvan para la etapa de crecimiento en que se encuentran”, afirma la nutricionista.

Aunque las calorías que los niños deben consumir dependen de la edad, se recomienda que cada comida proporcione unas 150 calorías a los preescolares, 200 a los de escuela y 250 calorías a los preadolescentes.

Siempre es mejor cocinar los alimentos a la plancha, asarlos al horno, o al vapor, en vez de freírlos. Además, es recomendable evitar los apanados, para reducir el aporte calórico de la dieta.

Asimismo, se deben evitar los cereales de caja. Aunque se los venda como productos para desayunar, la elevada cantidad de azúcares y bajo nivel de nutrientes no los hace indicados para los menores.

Compartimos con ustedes un video sobre hábitos de alimentación saludable. https://www.youtube.com/watch?v=QeXzKg95H8c

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  1. beatriz

    Los hábitos alimenticios se aprenden durante los primeros años de vida… ya a edades medias entre los 20 a 34 es difícil establecer cambios en los hábiitos…

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